Encuentro entre Dios y su creatura

Orar no es hacer algo, sino recibir un don

Orar no es lo que nosotros hacemos, sino lo que nos ocurre cuando nos ponemos delante de Dios
HAbla señor que tu sierva escucha
"Orar es recibir la presencia de Dios en el hondón de la persona, sin fachadas ni roles que representar, allí donde el orgullo y la vanidad han podido dejarse realmente a un lado. "
un Dios siempre mayor y mejor que la mejor persona que hayamos conocido nunca.
" ¿A qué Dios dirigimos nuestra oración? Cuando nos quedamos solos y miramos dentro, ¿qué imagen de Dios, en realidad, nos surge? ¿Es el Dios de verdad o es acaso un mal sucedáneo?."
la COMUNICACIÓN CON DIOS NO ES CONTRACTUAL

«Contemplemos nuestra historia como la ve Dios»

¿Es difícil orar?

"Para bajar a sótanos, sostener su espera y mantener el deseo de escucha a Dios, el creyente utiliza diversos recursos vocales o mentales, incluso técnicas y métodos, a los que llama oraciones o rezos. Su utilización nos hace rezadores; pero no es lo mismo ser rezador que orante."Autores: Antonio Guillen&Pablo Alonso&Darío Mollá.

La oración como encuentro entre Dios y el sujeto

¿Cómo es la historia de mi modo de orar? ¿Dónde aprendí a orar? ¿Cómo oro en estos tiempos de mi vida?

¿Qué es orar realmente?

«Orar no es lo que nosotros hacemos, sino lo que nos ocurre cuando nos ponemos delante de Dios. Como sucede con la amistad, ambas experiencias tienen mucho más de don recibido que de producto ganado y trabajado. También como en todo don, es crucial el dónde y el cómo lo recibimos.
En la parábola del sembrador, la semilla es, en sí misma, el regalo preparado para germinar y dar fruto. Pero recibida en la superficie del camino, o entre piedras y zarzas, se pierde o se agosta pronto. Sólo en la profundidad de la buena tierra fructifica… y mucho. Entonces produce fruto sin que el dueño del campo sepa cómo (Mc 4, 3-8.27).
La imagen de la semilla y el campo, elegida por el mismo Jesús para hablar de la recepción del Reino, expresa bien los términos de nuestra colaboración al recibir sus regalos. En efecto, cuando la presencia de Dios es recibida en la superficialidad habitual de nuestra existencia, dura bien poco. Cuando es atendida como una más, entre otras muchas preocupaciones y angustias, queda pronto ahogada. Sólo cuando es recogida en sótanos -en el secreto y la conciencia más honda de nuestra personalidad, donde todo parece débil, pero todo es verdadero- se queda dentro y produce fruto.» Autor: Timo Guillén
La oración cristiana debe guiarse por la oración que Jesús oró y por la que Él nos enseñó: EL PADRE NUESTRO (esa oración sentida, cayendo en la cuenta de lo que se dice, no repitiendo meras palabras… Jesús decía a sus apóstoles que así era como había que orar al Padre). Precisamente es muy buen ejercicio de oración rezar el Padre Nuestro, palabra por palabra, frase por frase, tratando de sacarle provecho espiritual a cada palabra, no pasando a otra palabra demasiado rápidamente o con apuro, y tratar siempre de descubrir todo el sentido, viviendo la misma intención que Jesús tenía cuando oraba esta oración. Muchas veces podemos, en nuestra preocupación por hacer oración, preguntarnos si hay algún libro bueno para eso, algún método fácil para orar, y la verdad es que la raíz de la oración está en uno mismo. La mejor fuente, el mejor pozo, lo tenemos en nuestro corazón.

Orar es dejarse llenar de los mismos sentimientos de Jesús para pensar como pensaba Jesús, para sentir como sentía Jesús, para querer lo que quería Jesús, para amar como amaba Jesús, para hablar de lo que hablaba Jesús y como Él, para actuar como actuaba Jesús.

¿Qué es orar? Orar es dejar que Dios nos haga descubrir la necesidad que tenemos de Él. Orar es dejar que Dios nos haga sentir el amor que Él nos tiene.  Orar es sentirse hijo de Dios, sentir qué pequeño es uno ante un Dios que es tan bueno y misericordioso. Orar es dejarse llenar de los mismos sentimientos de Jesús… en consecuencia abrir la vida implica dejar que Dios sanee mi conciencia y no hay que olvidar que «ningún problema puede ser resuelto en el mismo estado de conciencia en que fue creado.»

La oración es una  experiencia vital  de encuentro  con el Señor. Existen diversas maneras o modos para vivir este proceso de relación entre Dios y su criatura.  Sólo nos queda pedirle al Señor disposición que se traduzca  en ánimo y libertad 

Ayuda mucho leer los comentarios a los evangelios; sobre todo, aquellos escritos por personas cuya trayectoria ha sido siempre ayudar a  que las personas se acerquen a Dios para discernir su voluntad y para vivir desde la Palabra del Dios de la vida.  

La oración nos lleva a situarnos en la vida

Dios es y está en la realidad "dándola y dándose en ella EE:234

"Dios da la vida a los muertos y llama a las cosas que no son para que sean" Rom 4, 17

El texto autógrafo de los ejercicios espirituales de San Ignacio nos conduce y orienta para el encuentro con la gracia de Dios.

El Espíritu de Dios nos conduce
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Rézale al padre que está ahí, en lo escondido Mt 6,6

Jesús nos invita a ver la Presencia escondida pero real de Dios en los pájaros del cielo y en los lírios del campo y, sobre todo, en los pobres, enfermos, pecadores....

"Todo cuanto existe hunde sus raíces en Dios, tiene raíces sagradas "

"La oración es ante todo y fundamentalmente obra del Espíritu en nosotros, no puede hacerse sin nosotros. Nos toca disponernos preprando la oración y preparándonos"

Prever el momento y la duración
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EE+

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"Si bien el método de la oración depende del que ora, la experiencia misma sólo la concede dios en el modo que él desea"

lA ORACIÓN IGNACIANA

PREPARAR LA ORACION/ / PREPARARSE PARA EL ENCUENTRO/ /HACERSE PRESENTE A DIOS

Mejor...es ir detrá del Espíritu del Señor

DISPONERSE PARA EL ENCUENTRO CON EL CREADOR

Prepara la oración

Prepararse para el encuentro

Hacerse presente a Dios

El Señor me esta esperando

El Señor saldrá a mi encuentro

SIGO AL ESPÍRITU NO ME  ADELANTO A SU VOLUNTAD

ME DEJO CONDUCIR CON SUAVIDAD POR EL ESPÍRITU AUNQUE NO SEPA DÓNDE

SÉ QUE POCO A POCO SE IRÁ ABRIENDO EL CAMINO Y LO VOY RECORRIENDO CON CONFIANZA

SABIAMENTE IGNORANTE, PUESTO SENCILLAMENTE EN EL CORAZÓN DE CRISTO

ANOTACIONES

Orientaciones para la oración

– 1a: el fin de todo este proceso es hallar la voluntad divina.
– 2a: no se trata de saber, sino de gustar, degustar, saborear.
– 3a: la reverencia: no estoy pensando sobre sino hablando a Dios.

– 4a: es un proceso personal. No debo compararme con el de otros.

– 5a: mi actitud de ofrecerme con libertad a Dios.
– 6a: debo prepararme a una experiencia de combate interno.
– 12a: la fidelidad a los tiempos de oración.
– 13a: la fortaleza y resistencia en la desolación.
– 14a: no hacer proyectos si no son invitaciones claras de Dios.
– 15a: el acompañante es una ayuda. Dios es mi referente central.
– 16a: la generosidad en la búsqueda de Dios.
– 17a: la transparencia ante el acompañante.
– 20a: desembarazarse: dejar todo mi tiempo para Dios.

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